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Fecha de publicación: 19/05/2008
Entrevista publicada por El Periódico de Catalunya
Ibarretxe: "Nosotros seguiremos adelante si Zapatero no acepta la mano tendida"
No tiene ninguna duda. No hay manera de que acepte que las cosas discurrirán de forma distinta a cómo él las prevé. Juan José Ibarretxe (Llodio, Álava, 1957) está convencido --o dice estarlo-- de que mañana, en la Moncloa, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y él llegarán a un acuerdo para convocar la consulta que el lendakari se comprometió a celebrar el próximo octubre.
JOAN M. PERDIGÓ / ANA GARBATI
Impertérrito El lendakari, el viernes en el Parlamento vasco, en un momento de la entrevista. Foto: VINCENT WEST

Tan convencido está, que niega tener un plan B, o que se plantee tirar la toalla si se hunde su castillo de naipes. Solo después de insistir por activa y por pasiva qué pasará si las cosas no van así, baja la guardia y toca a rebato: "Seguiremos nuestro camino si Zapatero no acepta la mano tendida".

-El pasado jueves, tras el asesinato de Juan Manuel Piñuel, se vivieron escenas de unidad frente al terrorismo que hacía años que no se veían. ¿Tiene la impresión de que algo está cambiando?

-Yo no diría eso. Es verdad que a veces no hemos sabido estar unidos para denunciar la violencia de ETA. Pero también tenemos que responder a la pregunta: ¿Vamos a estar siempre esperando el siguiente atentado? La sociedad ya nos ha dicho: 'Ustedes que pueden, hagan algo', y por tanto, además de estar juntos, debemos dar un paso más.

-Y usted se ha puesto manos a la obra con su famosa hoja de ruta.
- Soy lendakari para asumir mis responsabilidades. He venido aquí a intentar arreglar las cosas; a desautorizar a ETA. Y lo que más daño hace a los etarras es que hagamos política, y lo que más daño le hace a Batasuna es derrotarle en las urnas. Y si esto le parece a alguien novedoso, recuerdo que Zapatero ha estado sentado con ETA hace un año, y me parece bien. Pero la sociedad vasca no puede aceptar que aquellas cuestiones que el presidente español ha estado dispuesto a dialogar con ETA no esté dispuesto a hacerlo con el legítimo representante de los vascos.

-Eso es de lo que quiere hablar el martes con Zapatero. Pero el presidente ya ha avanzado que no va a aceptar su consulta. ¿Qué espera, pues, de esa reunión?

-Espero que no ocurra lo que dicen los portavoces socialistas. ¿Cómo se puede matar una reunión antes de empezarla? Si no creyera que hay una oportunidad para un acuerdo, no iría a Madrid.

-Zapatero ya le ha dicho que busque primero un pacto en Euskadi.

-Eso es una argucia. Él sabe que hay un pacto entre vascos de hace 28 años, el Estatuto de Gernika, que está sin cumplir. Y otro acuerdo, el del año 2004, el nuevo estatuto político el plan Ibarretxe, que se aprobó con las mayorías requeridas y luego Zapatero nos dio un portazo. ¿Cuál es el argumento ahora? ¿Qué esto es una ocurrencia?. Menospreciar a tu interlocutor no es el camino.

-Usted sostiene que es optimista, pero volvamos a la realidad...

-Querer es poder. Estoy absolutamente convencido de que es posible alcanzar un pacto y presentar al Parlamento vasco un acuerdo firmado por ambos presidentes para abrir la puerta con dos mensajes. Uno a ETA, para decirle que si abandona la violencia para siempre se abrirá una negociación no política, y otro mensaje a los partidos para encargarles que trabajen en un acuerdo político.

-Usted quiere ahora que la base para la negociación entre los partidos sea el preacuerdo de Loiola, alcanzado por PNV, PSE y Batasuna, durante la tregua y que no se concretó porque ETA ordenó a Batasuna levantarse de la mesa. ¿Es así?

-Si el PSOE estaba dispuesto a firmar eso con Batasuna y con el PNV, ¿qué problema puede tener Zapatero para firmarlo conmigo y que sea el campamento base de unos principios políticos? Luego vendría el proceso de acuerdo entre todos desde esas bases. No es tan complicado.

-Acabe como acabe la reunión del martes, ¿llevará en junio al Parlamento su propuesta de realizar una consulta popular en octubre?

-Espero llevar un acuerdo con Zapatero para presentar conjuntamente un camino. Espero que, poniendo en su sitio a ETA y con las bases políticas del 26 de octubre de 2006 preacuerdo de Loiola: reconocimiento de Euskal Herria --siete territorios en España y Francia, con Navarra incluida--, creación de un órgano institucional común entre Euskadi y Navarra, referendo sobre el acuerdo, etc., se pronuncien los ciudadanos. Ahora estamos en un primer paso. Ya sé que ha habido un interés especial en saltarse los pasos y hablar de consulta autodeterminista, ilegal... pero yo me centro en el primero, que es la negociación.

-Usted insiste en que habrá acuerdo pero, si no, ¿seguirá adelante con la iniciativa, caiga quien caiga?

-Yo di mi palabra a la sociedad vasca sobre las iniciativas que voy a poner en marcha Y la voy a cumplir. Pero si la mano tendida no se acepta, nosotros seguiremos adelante.

-Pero sin acuerdo con Zapatero usted solo puede tener mayoría en la Cámara con su tripartito PNV, EA y EB, Aralar y... EHAK.

-Que nadie tema nada. Estamos ante decisiones políticas profundamente democráticas. En modo alguno consultar a la ciudadanía puede ser considerado una aventura. El presidente español en sus conversaciones con ETA y con Batasuna también tuvo sobre la mesa la posibilidad del referendo popular. ¿Qué pasa? ¿Qué cuando lo dice Zapatero es normal y cuando lo propone el lendakari es una aventura?

-Tal vez cada ámbito de la Administración tiene sus competencias...

-Sí, claro. Catalunya tiene competencia para convocar consultas por la decisión del Parlament sin que sean referendos, que conllevan modificaciones jurídicas. Conocer la opinión de la ciudadanía en términos de consulta no es un referendo para cambiar bases jurídicas.

-Pero puede entenderse que a través de esa consulta no vinculante, usted está colando una suerte de referendo autodeterminista.

-Pero si no hablamos de esas cosas. ¿Por qué hay ese interés en desnaturalizar el debate? Hay que ir paso a paso. En Euskadi decimos que las escaleras no se pueden subir de dos en dos. En cualquier caso, esa es mi agenda. ¿Alguien ha puesto otro proyecto o solución sobre la mesa?

-Insistimos, si el martes no hay acuerdo, ¿tiene un plan B? Algo habrá pensado. Si logra la autorización del Parlamento vasco, ¿forzará un pulso con el Estado sobre la consulta? ¿Disolverá la Cámara? ¿Se presentará a la reelección?

-Pero es que falla la premisa. Yo creo que habrá acuerdo. No me van a sacar de aquí. Zapatero lo va a tener muy difícil para decir que lo que estaba dispuesto a firmar con ETA no está dispuesto a hacerlo conmigo.

-¿Piensa que su partido, el PNV, tiene esa misma convicción?

-No solo el PNV. También EA y EB. Me siento absolutamente acompañado por el PNV, pero también por los otros socios de mi Gobierno.

-Su plan, con o sin consulta, acaba en un adelanto electoral. Tras el retroceso del PNV el 9-M, ¿le conviene eso a su partido?

-El fin del mandato es en abril del 2009. Las elecciones se convocarán en función de cómo se den los acontecimientos.

-El presidente del PNV, Íñigo Urkullu, ha dicho que aún no les ha comunicado si pretende repetir como candidato. ¿Lo será?

-De esas cosas habrá que hablar cuando toque. En este momento, mis energías están en concluir al proceso negociador. Ya llevamos demasiado tiempo perdido.