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Gabon Denoi.
¡Que se cumplan nuestros sueños en el 2004!
Este es el mensaje que deseo transmitiros, de todo corazón,
a todas las familias vascas.
Es una felicitación que quiero hacer extensiva a los
vascos y las vascas que os encontráis lejos de nuestra
tierra y de vuestras familias y que en estos momentos necesitáis
sentir el calor del abrazo y del recuerdo.
Es una felicitación también de bienvenida y
de solidaridad para todas aquellas personas que habéis
tenido que dejar vuestro hogar y a vuestros seres queridos,
arriesgando incluso vuestra propia vida, para buscar un futuro
mejor para vosotros y para vuestros hijos.
Sabed que el Pueblo Vasco os recibe con los brazos abiertos.
Os sentimos como hermanos y os damos la acogida a una casa
común que queremos seguir construyendo también
con vosotros, no mirando de dónde venimos sino adónde
queremos ir todos juntos.
Somos un Pueblo abierto al mundo y estamos orgullosos de
que la sociedad vasca se siga enriqueciendo con las aportaciones
y las culturas de otros Pueblos.
Defendemos un concepto moderno de Pueblo, de nación,
de sociedad vasca, que se defina por lo que hoy queramos ser
los que aquí vivimos y trabajamos.
Todos los que aquí vivimos y trabajamos somos vascos
con independencia de que hayamos nacido en La Coruña,
en Dakar o en Gasteiz o de que votemos al PP a Batasuna, al
PSOE, a EA, a IU o al PNV.
Y esto es lo importante, que quienes hoy aquí vivimos
y trabajamos, debatamos, negociemos y decidamos nuestro futuro.
Y esto es lo que vamos a hacer:
- Vamos a debatir sobre las ideas y propuestas de todos en
el Parlamento Vasco, porque todas son igual de legítimas.
- Vamos a negociarlas porque nadie tiene la verdad absoluta.
- Y si el Parlamento Vasco aprueba un proyecto, en ausencia
de violencia y sin exclusiones, todos y cada uno de nosotros
vamos a dar nuestra opinión en una consulta democrática.
Este fue mi compromiso en Mayo de 2001 y este es mi compromiso
hoy. Y lo quiero manifestar con toda serenidad y convencimiento.
Dialogar, acordar es el único camino para convivir.
El diálogo, el debate no divide, no fractura. Lo que
rompe, lo que divide, lo que fractura, es no dialogar, no
debatir.
Por eso hemos realizado una propuesta de un nuevo estatuto.
Porque queremos iniciar un diálogo entre todos los
partidos políticos, con el objetivo de aumentar el
bienestar de vascos y vascas y alcanzar la Paz.
El autogobierno que hemos desarrollado del, todavía
hoy incumplido Estatuto de Gernika nos ha demostrado que autogobierno
es sinónimo de bienestar, que la educación,
la sanidad, funcionan mejor desde que la gestionamos desde
aquí. Para esto queremos más Autogobierno, para
vivir mejor.
No es mi intención reprochar las actitudes de algunos
partidos políticos ante la propuesta aprobada por el
Gobierno Vasco.
No es momento de criticar a nadie, sino de buscar soluciones
entre todos. La sociedad vasca está harta de críticas,
de insultos y de descalificaciones políticas y personales.
Está harta de amenazas, de muros y de bloqueos.
Deseamos soluciones, pero cualquier solución vendrá
de la mano de respetarnos más entre nosotros.
Nada me gustaría más que llegará el
día en que todos seamos capaces de decir bien alto
y bien claro que respetamos las ideas de los demás
aunque no las compartamos.
Ese día habremos encontrado el camino de la solución.
Yo estoy dispuesto a ser el primero en recorrer ese camino
y hoy nuevamente manifiesto mi profundo respeto a las ideas
y a los proyectos políticos de aquellos que no piensan
como yo, pero cuyas ideas son igual de legítimas que
las mías aunque yo no las comparta. Y me gustaría
recibir el mismo trato de los demás.
Pero no hay que perder la esperanza y estas fechas son un
momento propicio para expresar los deseos e ilusiones para
el año 2004. Los míos son: Paz, Diálogo,
Convivencia.
PAZ..Paz, porque nuestro
Pueblo lleva muchos años, demasiados, sufriendo el
azote de la violencia y de sus terribles consecuencias humanas
y sociales. Paz, porque ETA sobra y estorba en nuestras vidas.
Paz, porque no podemos permitir más víctimas,
a las que hoy quiero recordar con emoción. No podemos
permitir más personas amenazadas y perseguidas simplemente
por defender sus ideas.
Paz, porque debemos respetar todos los Derechos Humanos para
todas las personas sin distinción.
Paz, porque es momento de que callen las armas en Euskadi
y en el mundo y se busque la solución a los conflictos
por vías políticas y democráticas.
Euskadi es una sociedad moderna, avanzada y solidaria, pero
nos falta la Paz.
DIALOGO. Diálogo desde el reconocimiento del
otro. Diálogo sobre todos los proyectos políticos.
Diálogo sin condiciones y sin exigir a los demás
que renuncien a sus ideas para comenzar a hablar. El diálogo
no exige renuncias, sino aportaciones. Es probable que resulte
difícil encontrar puntos de acuerdo y soluciones de
consenso, pero una cosa es segura, sin diálogo no hay
solución. Hay que hablar para acercarnos, para entendernos.
"Porque hablando se entiende la gente"...y...
CONVIVENCIA. Convivencia, desde el respeto mutuo.
La convivencia estable no se puede imponer mediante la amenaza,
el insulto, el miedo, la violencia o la anulación de
la personalidad.
Al igual que sucede en una pareja o en una familia, la convivencia
entre los Pueblos, la convivencia entre el Pueblo Vasco y
el Estado español, no se puede construir sobre la imposición
y el autoritarismo. El único proyecto de convivencia
posible se tiene que fraguar sobre el respeto mutuo, desde
el reconocimiento de la personalidad e identidad de cada cual
y, sobre todo, desde la libertad para decidir cómo
construir un proyecto en común.
Aunque a veces parezca mentira, el siglo XXI no será
el siglo de la imposición sino el de la libre adhesión
para construir proyectos entre las personas y entre los pueblos.
Estos tres deseos, creo, forman parte de los deseos de una
amplia mayoría de la sociedad vasca. Una mayoría
que rechaza la violencia, la crispación estéril
y el insulto, y reclama diálogo, reclama insistentemente
un mensaje de esperanza y de ilusión.
Pero en esta vida no sirve con tener deseos, aunque sean
magníficos, hay que trabajar duramente para convertir
los deseos en realidad. No caigamos en falsas ilusiones, pero
tampoco en el desaliento y no olvidemos nunca "que querer
es poder".
Por ello, mi mensaje final es que el año 2004 será
lo que nosotros hagamos de él, su resultado dependerá
de nuestro trabajo. Yo tengo una gran confianza en la sociedad
vasca;
Si queremos la PAZ,
Si queremos convivir, dialogar, respetarnos mutuamente.
Si es verdad que el que quiere puede, ¿por qué
no convertir el año 2004 en la esperanza de vivir mejor?
Zorionak eta urte berri on!
Juan José Ibarretxe Markuartu
Lehendakari del Gobierno Vasco
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