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Boletín Oficial del País Vasco

Publicado en el Boletín N. 2004181 - 21/09/2004 Sumario en formato Pdf
Página inicial de la disposición: 17552 Disposición en formato Pdf

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Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi

ANUNCIO por el que se hace público el Reglamento sobre procedimientos de resolución de conflictos en las cooperativas vascas.

El Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi, una vez considerado lo preceptuado en la letra f) del artículo 145 de la Ley 4/1993, de 24 de junio de Cooperativas de Euskadi, donde se concreta dentro de sus funciones la intervención en la resolución de los conflictos que puedan surgir en las sociedades cooperativas, ha decido dotarse de un nuevo Reglamento para un mejor desempeño de tal función.

Así en la sesión plenaria celebrada el pasado día 15 de julio de 2004, se aprobó el siguiente:

Reglamento del consejo superior de Cooperativas de Euskadi sobre procedimientos de resolución de conflictos en las Cooperativas Vascas

El Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi, en cumplimiento de la función que le atribuye el artículo 145.2.º-f) de la Ley 4/1993 de 24 de junio, de Cooperativas de Euskadi, viene realizando, a través del Servicio de Arbitraje Cooperativo, la labor de arbitraje para la resolución de los conflictos de intereses que se pongan de manifiesto entre las cooperativas, entre estas y sus socios, o en el seno de las mismas, entre sus socios.

La experiencia acumulada durante más de una década de prestación de este servicio -lo que ha servido para identificar algunos aspectos susceptibles de ser mejorados en el procedimiento de arbitraje cooperativo-, junto con las innovaciones introducidas por la nueva Ley 60/2003, de 23 de diciembre, de Arbitraje, hacen recomendable un replanteamiento de la configuración del actual procedimiento arbitral.

A tal fin, el Consejo Superior estima oportuno derogar el actualmente vigente Reglamento, aprobado en sesión plenaria de 16 de marzo de 1998, y dotarse de un nuevo Reglamento de Arbitraje Cooperativo que sirva de instrumento útil para la prestación de este servicio y coadyuve, mediante su aplicación sistemática, práctica y eficaz, a implantar la cultura de la resolución de los conflictos dentro del movimiento cooperativo vasco.

El nuevo Reglamento, además de introducir mejoras en la técnica jurídica y soluciones a los problemas que se han detectado en la experiencia práctica de los últimos años, incorpora novedades importantes, recogidas en la legislación arbitral más reciente, tales como: el arbitraje se resolverá en derecho salvo que las partes hayan optado expresamente por la equidad; el cómputo de plazos por días naturales; la determinación de más causas de suspensión que no necesitan acuerdo de todas las partes; la atribución a los árbitros de la potestad de deliberación sobre la admisión a trámite de la solicitud de arbitraje y para decidir sobre su competencia; el carácter sucesivo y no simultáneo de los escritos de alegaciones de las partes; la facultad del demandado de efectuar reconvención al contestar la demanda; la posibilidad expresa de finalizar el procedimiento mediante acuerdo de las partes vinculante para los árbitros; la posibilidad de utilizar las nuevas tecnologías en cuanto a la forma de emitir el laudo; la no protocolización notarial del laudo salvo que alguna de las partes lo solicite; la previsión de una nueva forma de impugnación del laudo, o el alcance limitado de la gratuidad del arbitraje.

Por otro lado, se amplían las modalidades de resolución alternativa de conflictos, al incorporarse al Reglamento la posibilidad de que los usuarios del servicio puedan optar por los procedimientos de la Conciliación y/o la Mediación, todo ello en el seno del Consejo.

TÍTULO I

DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 1.– Objeto.

El presente Reglamento tiene por objeto la regulación de los procedimientos de resolución extrajudicial de conflictos cuya administración, en virtud de la Ley 4/1993, de 24 de junio, de Cooperativas de Euskadi y sus normas de desarrollo le corresponde al Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi, que la ejercerá a través del Servicio Vasco de Resolución Extrajudicial de Conflictos en Cooperativas –Bitartu-.

Artículo 2.– Regulación de los procedimientos de resolución de conflictos en las cooperativas.

Uno.– Los procedimientos de resolución de conflictos administrados por el Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi se regularán por lo establecido en el presente Reglamento y en lo no previsto en él, y en lo que al arbitraje se refiere, por la Ley 60/2003, de 23 de diciembre, de Arbitraje ó disposición normativa que sea aplicable en caso de modificación ó derogación de la citada Ley.

Dos.– Corresponde al Consejo Superior la interpretación de todas las cuestiones dudosas o controvertidas que se susciten respecto del presente Reglamento con carácter general.

Tres.– El Presidente de Bitartu podrá plantear al Consejo la resolución de cualquier cuestión sobre la interpretación de la presente norma, debiendo ser resuelta dicha consulta en los siguientes plazos:

Diez días si se trata de una cuestión urgente.

Sesenta días si se trata de una cuestión no urgente.

Si el Consejo no resolviere la cuestión planteada en el plazo mencionado, el Presidente de Bitartu podrá resolver sobre la misma, informando de su decisión al Presidente del Consejo.

Artículo 3.– Ámbito de los procedimientos de resolución de conflictos.

Uno.– Bitartu conocerá de las cuestiones litigiosas que se susciten entre las cooperativas, entre éstas – o sus diferentes órganos sociales- y sus socios, o en el seno de las mismas entre sus diferentes órganos sociales o entre los socios.

Dos.– El conocimiento de las cuestiones litigiosas que se susciten entre los socios cooperativistas se limitará a las que se deriven de la actividad cooperativa, excluyéndose cualesquiera otras que pudieran constituir relaciones particulares entre los mismos.

Artículo 4.– La prevención de los conflictos en las cooperativas vascas y la formación en la resolución de los mismos.

Bitartu fomentará las medidas para la prevención de los conflictos en las cooperativas vascas, así como atenderá las necesidades de formación en la resolución de los mismos que puedan desprenderse del propio sector cooperativo.

TÍTULO II

LA ADMINISTRACIÓN DE LOS PROCEDIMIENTOS DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS

CAPÍTULO I

ASPECTOS GENERALES

Artículo 5.– Caracterización.

Uno.– El Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi encomienda a Bitartu la Administración de los diferentes procedimientos conforme al presente Reglamento.

Dos.– Bitartu carece de personalidad jurídica propia y depende jerárquicamente del Consejo Superior, sin perjuicio de las facultades y competencias que le atribuye el presente Reglamento, prestando un servicio a las sociedades cooperativas y sus socios, en lo que al arbitraje se refiere, fundamentado en las normas de derecho privado contenidas en la Ley 60/2003, de 23 de diciembre de Arbitraje, o disposición normativa que sea de aplicación en caso de modificación o derogación de la citada Ley.

Artículo 6.– Sede.

Uno.– Bitartu tendrá su sede en la del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi, y a estos efectos será de aplicación todo lo regulado en cuanto a la misma en el Reglamento de Funcionamiento de la citada entidad.

Dos.– No obstante lo anterior, Bitartu podrá reunirse y realizar actuaciones en cualquier lugar del ámbito territorial del Consejo Superior.

Artículo 7.– Estructura.

Bitartu se dota, a efectos operativos, de la siguiente estructura:

a) El Presidente.

b) El Secretario.

c) Los árbitros y los mediadores.

d) Los conciliadores.

CAPÍTULO II

EL PRESIDENTE

Artículo 8.– Titularidad.

Corresponderá la Presidencia a un experto en derecho designado por el Pleno del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi.

Artículo 9.– Funciones.

Son funciones del Presidente de Bitartu:

a) Velar para que Bitartu actúe correctamente, impulsando su actividad cuando fuere necesario.

b) Admitir a trámite las solicitudes y efectuar las designaciones de los árbitros y mediadores, así como las sustituciones que procedan, de acuerdo con lo establecido por este Reglamento.

c) Resolver las recusaciones sobre los árbitros o mediadores designados.

d) Dirigir la administración de Bitartu.

e) Propiciar las medidas para la prevención de los conflictos en las cooperativas vascas.

f) Proponer al Presidente del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi, y en su caso resolver, la interpretación de las cuestiones relativas al presente Reglamento.

g) Dirigir la actividad docente para la formación de expertos en procedimientos de resolución de conflictos en las cooperativas vascas.

h) Cualesquiera otras que puedan ser delegadas por el Pleno del Consejo Superior.

CAPÍTULO III

EL SECRETARIO

Artículo 10.– Titularidad.

Uno. Corresponde al Secretario General Técnico del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi la función de Secretario de Bitartu.

Dos. El Secretario estará asistido por el Letrado Asesor del Consejo Superior y en quien podrá delegar de forma expresa cualquiera de las funciones propias descritas en el artículo siguiente, bien de forma general o individualizada para cada uno de los expedientes que se tramiten en el seno de Bitartu.

Artículo 11.– Funciones.

Las funciones del Secretario serán las siguientes:

 

a) Ejercer la coordinación técnico-administrativa de Bitartu, y velar por su eficacia y funcionamiento.

b) Instruir todos los procedimientos desde su entrada hasta la puesta a disposición de los árbitros.

c) Servir de comunicación, en su caso, entre Bitartu y las partes de los diferentes procedimientos.

d) Ordenar el archivo y custodiar los depósitos de los diferentes procedimientos de conformidad con lo establecido en el presente Reglamento.

e) Elaborar una Memoria que informe sobre los diferentes expedientes tramitados en el seno de Bitartu, para su presentación al Pleno del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi e incorporación, si así se considera oportuno, en la Memoria del citado Consejo.

f) Aquellas otras que le fueran encomendadas por el propio Consejo Superior, a través del Presidente de Bitartu.

TÍTULO III

EL ARBITRAJE

APÍTULO I

DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 12.– Sometimiento al arbitraje.

Quedará sometida al arbitraje del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi toda controversia, contemplada en el artículo 3 del presente Reglamento, que se plantee ante él, en cualquiera de los siguientes supuestos:

a) Cuando las partes estén obligadas a ello a tenor de los Estatutos Sociales o Reglamento de Régimen Interno de la cooperativa.

b) Cuando exista convenio arbitral entre las partes por el cual someten al arbitraje del Consejo Superior los conflictos que puedan surgir entre las mismas, si cualquiera de ellas se dirige a este organismo y solicita su intervención en los términos previstos en este Reglamento.

La sumisión al arbitraje del Consejo supone tanto la administración del arbitraje como la designación de los árbitros.

Cuando se refiera al convenio arbitral, se entenderá que integran su contenido las disposiciones del Reglamento de arbitraje al que las partes se hayan sometido.

c) Cuando, surgidas discrepancias entre las partes, exista acuerdo de todas ellas para someterse al arbitraje del Consejo.

Artículo 13.– Modalidades de arbitraje.

Uno.– Los árbitros dilucidarán la cuestión litigiosa sometida a ellos con sujeción a derecho o en equidad, tal y como se concreta en el apartado siguiente.

Dos.– En el caso de que las partes no hayan optado expresamente por la equidad el arbitraje se resolverá en derecho. Se entenderá que existe tal opción expresa siempre que las cláusulas estatutarias, o, en general, el convenio arbitral de sometimiento, mencionen la modalidad de arbitraje elegida. Si en ellos se hubiera optado por el arbitraje de equidad, y únicamente para los casos en que legalmente deba resolverse la cuestión mediante el arbitraje de derecho, se entenderá elegida esta última opción, salvo que alguna de las partes se opusiera expresamente.

Artículo 14.– Sujetos Arbitrales.

Son Sujetos del arbitraje las partes legitimadas en la cuestión controvertida y los árbitros.

Artículo 15.– Procedimiento.

En la tramitación del arbitraje los sujetos arbitrales deberán respetar imperativamente el presente Reglamento y las normas a las que éste se remite o resulten de aplicación subsidiaria, sin que dicha normativa pueda alterarse ni modificarse por la voluntad de los sujetos arbitrales, salvo que la citada Norma expresamente disponga lo contrario.

Artículo 16.– Lugar del arbitraje.

Uno.– El procedimiento arbitral se desarrollará en la sede de Bitartu o en el lugar que determinen los árbitros, debiendo ser en todo caso en la Comunidad Autónoma del País Vasco.

Dos.– No obstante, los árbitros podrán decidir la realización de actos fuera de dicho lugar cuando lo considerasen conveniente para la resolución del arbitraje.

Artículo 17.– Idioma.

Las partes podrán dirigirse a los árbitros en cualquiera de las dos lenguas oficiales de la Comunidad Autónoma del País Vasco.

Artículo 18.– Postulación.

Uno.– Las partes podrán defenderse o actuar ante los árbitros por sí mismas o por medio de representante que tenga capacidad de obrar designado al efecto.

 

Dos.– La representación deberá instrumentarse mediante poder apud acta, otorgado ante el Secretario de Bitartu, o notarial, debiendo acreditarse en todo caso la representación.

Tres.– Así mismo, cuando las cooperativas, u otras personas jurídicas, actúen a través del Presidente de su órgano de administración o administrador único, si no hubieran aportado poder apud acta o notarial, deberán aportar certificado original acreditativo de la vigencia de su cargo expedido por el Registro competente.

Artículo 19.– Domicilio y comunicaciones.

Uno. Las partes, por sí mismas o por medio de sus representantes, deberán señalar domicilio a efectos de comunicaciones y notificaciones en el ámbito del procedimiento arbitral.

Igualmente, y a tales efectos, deberán comunicar cualquier cambio que pudiera producirse respecto al domicilio.

Dos. Toda notificación o comunicación se considerará recibida el día en que haya sido entregada personalmente al destinatario o a su representante, o en que haya sido entregada en su domicilio, residencia habitual, establecimiento o dirección.

Tres. Las comunicaciones de las partes se efectuarán por escrito, firmadas por la persona interesada o su representante.

Cuatro. Asimismo, será válida la notificación o comunicación realizada por télex, fax u otro medio de telecomunicación electrónico, telemático o de otra clase semejante que hayan sido designados por el interesado y que permitan el envío y la recepción de escritos y documentos, dejando constancia de su remisión y recepción.

Cinco. En el supuesto de que la parte actora del procedimiento arbitral no pueda designar domicilio de la adversa o no sea posible realizar la notificación o comunicación en el designado, se realizará una indagación razonable al objeto de determinar el domicilio, residencia habitual, establecimiento o dirección de la misma.

En el supuesto de que no se descubra ninguno de esos lugares, las notificaciones o comunicaciones se realizarán en el último domicilio, residencia habitual, dirección o establecimiento conocido del destinatario, mediante correo certificado o cualquier otro medio que deje constancia. Se entenderá recibida el día en que haya sido entregada o intentada la entrega.

Seis. Las partes intervinientes en el arbitraje están obligadas a facilitar a Bitartu o a los árbitros informaciones adecuadas para la mejor localización del domicilio real.

Artículo 20.– Plazos.

Uno.– Los plazos establecidos en el presente Reglamento por días se deben computar por días naturales.

Dos.– El procedimiento, en todo caso, quedará suspendido de conformidad con el artículo 25 durante el mes de agosto.

Tres.– El cómputo de los plazos deberá efectuarse a partir del día siguiente al que se recibió la notificación.

Cuatro.– En los plazos señalados por meses, éstos se computarán de fecha a fecha.

Quinto.– Si el último día del plazo fuere festivo en el lugar de recepción de la notificación o comunicación, se prorrogará hasta el primer día laborable siguiente. Cuando dentro del plazo haya de presentarse un escrito, el plazo se entenderá cumplido si se acredita que el escrito se ha remitido dentro de aquél, aunque la recepción se produzca con posterioridad.

Artículo 21.– Renuncia tácita a las facultades de impugnación.

Si una parte, conociendo la infracción de alguna norma dispositiva de este Reglamento o del resto de la normativa aplicable o de algún requisito del convenio arbitral, no la denunciare dentro del plazo previsto para ello en el convenio arbitral o, en su defecto, tan pronto como le sea posible, se considerará que renuncia a las facultades de impugnación previstas en este Reglamento.

Artículo 22.– Interpretación del procedimiento arbitral.

Todas las cuestiones que se susciten sobre la interpretación de la normativa reguladora del procedimiento arbitral serán resueltas, para cada caso concreto, por los árbitros que conozcan del mismo.

En todo caso deberán respetarse los principios de audiencia, contradicción e igualdad entre las partes.

Artículo 23.– Subsanación.

Los defectos de forma en que incurran las partes en el procedimiento serán subsanables a requerimiento de los árbitros y en el plazo específico que se determine sin que en ningún caso supere los diez días.

Artículo 24.– Inactividad de las partes.

La inactividad de las partes no impedirá que se dicte el laudo ni le privará de eficacia.

Artículo 25.– Suspensión temporal.

Uno.– Podrá producirse la suspensión temporal del procedimiento arbitral en cualquier momento del mismo en los siguientes casos:

a) Cuando la totalidad de las partes expresamente lo acuerden por un plazo determinado que en ningún caso podrá ser superior a dos meses.

b) Cuando lo acuerden los árbitros, salvo acuerdo unánime en contrario de las partes, por un plazo no superior a dos meses y mediante decisión motivada.

c) Cuando se solicite el auxilio judicial para la práctica de las pruebas, por el plazo que dure la misma y, en cualquier caso, por un plazo no superior a cuatro meses.

d) Cuando fallezca alguna de las personas físicas que sean parte en el procedimiento, a solicitud de cualquier persona que acredite el fallecimiento. El reinicio del procedimiento se llevará a cabo de conformidad con la normativa aplicable a la sustitución procesal.

e) En todo caso, durante el mes de agosto.

Dos.– La suspensión temporal deberá ser acordada expresamente por los árbitros, y determinará la prórroga automática del plazo para emitir el laudo por un tiempo igual al de la suspensión temporal acordada.

CAPÍTULO II

LOS ÁRBITROS

Artículo 26.– Caracterización.

Corresponderá a los árbitros la resolución de las cuestiones sometidas a arbitraje mediante la redacción de un laudo.

Artículo 27.– Requisitos.

Uno.– Pueden ser árbitros las personas físicas que se hallen en el pleno ejercicio de sus derechos civiles, siempre que no se lo impida la legislación a la que puedan estar sometidos en el ejercicio de su profesión.

Dos.– Cuando la cuestión litigiosa haya de decidirse con arreglo a Derecho, los árbitros habrán de ser abogados en ejercicio, salvo que todas las partes en el procedimiento acepten expresamente la designación por Bitartu de una persona que no cumpla ese requisito o, en su caso, acuerden lo contrario.

Tres.– El nombramiento deberá recaer en persona imparcial, que goce de independencia personal, profesional y comercial, respecto a las partes y a la cuestión litigiosa.

No podrán actuar como árbitros quienes se encuentren en relación con las partes o con el objeto del arbitraje, en alguna circunstancia prevista en el artículo 30 de este Reglamento como causa de abstención o recusación.

No pueden ser árbitros en ningún caso quienes ostenten la condición de jueces, magistrados o fiscales en activo, o ejerzan funciones públicas retribuidas por arancel.

Por último, no podrán actuar como árbitros quienes no hayan cumplido totalmente su responsabilidad, en el supuesto de que la misma hubiera sido declarada judicialmente por el desempeño anterior de funciones arbitrales.

Artículo 28.– Designación.

Uno.– El Pleno del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi confeccionará una lista de árbitros compuesta por personas de notorio prestigio y competencia en el conocimiento de la materia cooperativa.

Dos.– El Presidente de Bitartu designará el árbitro o árbitros que crea idóneos y cumplan los requisitos legales para cada procedimiento arbitral.

No obstante, las partes podrán designar de mutuo acuerdo los árbitros siempre y cuando cumplan los requisitos establecidos en el presente Reglamento.

Tres.– Para el válido nombramiento del árbitro será necesaria la aceptación de éste en los términos previstos legalmente.

Cuatro.– Por el hecho de la aceptación, el árbitro se compromete y obliga a resolver el arbitraje de conformidad con la presente normativa.

Artículo 29.– El Colegio Arbitral.

Uno.– El arbitraje se resolverá bien por un único árbitro o por tres árbitros en cuyo caso se constituirá el Colegio Arbitral.

Dos.– El Colegio Arbitral tendrá un Presidente y un Secretario, designados por el Presidente de Bitartu.

Tres.– Para que pueda constituirse el Colegio Arbitral será necesaria la presencia de todos los árbitros.

Cuatro.– El Colegio Arbitral podrá delegar en cualquiera de sus miembros para la realización de cualquier acto de tramitación del procedimiento. Sin perjuicio de lo anterior, el Presidente podrá decidir por sí sólo cuestiones de ordenación, tramitación e impulso del procedimiento.

Cinco.– El Colegio Arbitral adoptará sus acuerdos por mayoría de los miembros.

Artículo 30.– Abstención y Recusación.

Uno.– Son causas de abstención y, en su caso, de recusación de los árbitros:

a) El vínculo matrimonial o situación de hecho asimilable y el parentesco por consanguinidad o afinidad dentro del cuarto grado con cualquiera de las partes que intervengan en el procedimiento arbitral, o sus representantes.

b) El vínculo matrimonial o situación de hecho asimilable y el parentesco por consanguinidad o afinidad dentro del cuarto grado con cualquier miembro del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi.

c) Ser o haber sido defensor judicial o integrante de los organismos tutelares de cualquiera de las partes, o haber estado bajo el cuidado o tutela de alguna de éstas, o sus representantes.

d) Estar o haber sido denunciado o acusado por alguna de las partes o sus representantes como responsable de algún delito o falta.

e) Haber sido defensor o representante de alguna de las partes, emitido dictamen sobre el pleito como letrado o intervenido en él como fiscal, perito o testigo.

f) Ser o haber sido denunciante o acusador de cualquiera de las partes o sus representantes.

g) Tener pleito pendiente con alguna de las partes o sus representantes.

h) Tener amistad íntima o enemistad manifiesta con cualquiera de las partes o sus representantes.

i) Tener interés directo o indirecto en el procedimiento arbitral.

j) Haber actuado como instructor del mismo procedimiento en alguna otra instancia.

k) Ser una de las partes o sus representantes subordinados de los árbitros que deban resolver la contienda litigiosa.

l) Ser los árbitros que deben resolver la contienda litigiosa subordinados de una de las partes o de sus representantes.

m) Y, en general, mantener con las partes o representantes relación profesional o comercial.

Dos.– Las personas designadas como árbitros están obligadas a poner de manifiesto a Bitartu y a cada una de las partes las circunstancias que puedan determinar su recusación tan pronto como las conozcan, ya sea con anterioridad o posterioridad a su aceptación.

Tres.– La parte que recuse a un árbitro expondrá los motivos dentro de los diez días siguientes a aquél en que tenga conocimiento de la aceptación o de cualquiera de las circunstancias que puedan dar lugar a dudas justificadas sobre su imparcialidad o independencia. A menos que el árbitro recusado renuncie a su cargo o que la otra parte acepte la recusación, corresponderá al Presidente de Bitartu la resolución sobre la misma en el plazo de diez días desde la recepción en Bitartu de la recusación.

Cuatro.– Si no prosperase la recusación planteada, la parte recusante podrá, en su caso, hacer valer la recusación al impugnar el laudo.

 

Artículo 31.– Sustitución.

Uno.– En caso de incapacidad, fallecimiento, enfermedad, renuncia, remoción por recusación, o cualquier otra causa efectiva, del árbitro, el Presidente de Bitartu designará a otro árbitro que sustituirá al primero.

Dos.– Cualquiera que sea la causa por la que haya de designarse un nuevo árbitro, se hará según las normas reguladoras del procedimiento de designación del sustituido.

Tres.– Una vez nombrado el sustituto, el árbitro o el Colegio arbitral, previa audiencia de las partes, decidirán si ha lugar a repetir actuaciones ya practicadas.

Artículo 32. Provisión de Fondos.

Uno.– Tanto los árbitros como Bitartu podrán exigir a las partes las provisiones de fondos que estimen necesarias para atender a los honorarios no cubiertos por el Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi así como los gastos que pudieran derivarse de la administración del arbitraje.

Dos.– A falta de provisión de fondos, los árbitros podrán suspender o dar por concluidas las actuaciones si dentro del plazo conferido a tal efecto alguna de las partes no hubiera realizado tal provisión, lo que comunicarán previamente a todas las partes personadas.

 

CAPÍTULO III

EL PROCEDIMIENTO ARBITRAL

Artículo 33.– La solicitud de arbitraje.

Uno.– La solicitud de arbitraje deberá ser presentada por alguna de las partes por escrito al Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi.

Dos.– La citada solicitud de arbitraje deberá contener, al menos, las siguientes menciones:

a) La petición expresa de que el litigio se someta al arbitraje del Consejo Superior.

b) Los datos que identifiquen a las partes, entre los que figurarán el nombre y apellidos, o denominación social y el domicilio en el que puedan hacerse válidamente las notificaciones y, en su caso, la representación que ostenten de las partes, que deberán acreditar de conformidad con el artículo 18 del presente Reglamento.

c) La referencia, en su caso, a la cláusula compromisoria o al convenio arbitral en cualquiera de las formas previstas por el presente Reglamento, adjuntando una copia de la misma.

d) Una sucinta descripción de la relación jurídica de la que se derive la cuestión controvertida que se someta a arbitraje con indicación de la cuantía, si ésta fuera determinada.

Artículo 34.– Subsanación de la solicitud.

Uno.– Si el escrito de solicitud omitiere alguno de los requisitos enunciados en el artículo anterior, o si alguna de las indicaciones resulta incompleta o confusa, se concederá un plazo no superior a diez días para que el demandante subsane tales defectos.

Dos.– Si no lo efectúa así, se podrá decidir el archivo de la solicitud si las omisiones hicieren imposible su tramitación o la continuación de la misma.

Artículo 35.– Admisión a trámite del arbitraje y designación de árbitros.

Uno.– El Presidente de Bitartu, mediante resolución dará trámite al procedimiento arbitral, procediéndose a la designación de los árbitros si se da alguno de los siguientes requisitos:

a) Cuando exista sometimiento válido y suficiente de ambas partes mediante la existencia de un convenio arbitral.

b) En ausencia de convenio arbitral, cuando las partes aceptaren expresamente someterse al arbitraje. A estos efectos, se entenderá que el solicitante se somete al arbitraje por el hecho de efectuar la solicitud. Por la parte contraria, será precisa su aceptación expresa, una vez que se le haya dado traslado de la solicitud para que en el plazo de diez días alegue lo que le convenga sobre la misma. Si no se llegara a formalizar el convenio, el Presidente resolverá no admitiendo a trámite el procedimiento.

Dos.– El Secretario comunicará fehacientemente a las partes la admisión a trámite del procedimiento, así como el nombramiento de los árbitros, al tiempo que traslada las actuaciones a los árbitros designados para su aceptación. Si los árbitros no aceptasen por escrito en el plazo de siete días desde su notificación, se entenderá que renuncian a la designación, procediéndose a realizarse una nueva en la persona de otro árbitro.

Artículo 36.– Potestad de los árbitros para decidir sobre su competencia.

Uno.– Admitido a trámite el procedimiento, si el convenio arbitral fuera denunciado por alguna de las partes, los árbitros deberán resolver sobre esta cuestión de forma motivada en el laudo. Así mismo, deberán ser los árbitros los que resuelvan en el laudo sobre las excepciones que pudieran plantearse en el procedimiento, si bien también podrán hacerlo con carácter previo.

Dos.– Las excepciones a las que se refiere el apartado anterior deberán de oponerse a más tardar en el momento de la presentación de la contestación, sin que el hecho de haber designado o participado en el nombramiento de los árbitros impida oponerlas. La excepción consistente en que los árbitros se exceden del ámbito de su competencia deberá oponerse tan pronto como se plantee, durante las actuaciones arbitrales, la materia que exceda de dicho ámbito.

Tres.– La decisión de los árbitros sólo podrá impugnarse mediante el ejercicio de la acción de anulación del laudo en el que se haya adoptado. Si la decisión fuera desestimatoria de las excepciones y se adoptase con carácter previo, el ejercicio de la acción de anulación no suspenderá el procedimiento arbitral.

Artículo 37. Inicio del arbitraje.

Se considerará fecha del inicio del arbitraje, cuando exista convenido arbitral, la de recepción de la comunicación de la admisión a trámite del procedimiento y de la designación de los árbitros. En los demás casos, salvo que las partes hayan convenido otra cosa, la fecha en que el demandado haya recibido el requerimiento de someter la controversia a arbitraje se considerará la de inicio de éste.

Artículo 38. Escritos de demanda y contestación.

Uno.– Los árbitros se dirigirán a la parte demandante para que en el plazo de quince días formule por escrito su demanda y proposición de prueba, en la que deberán alegar los hechos en que se funda, la naturaleza y las circunstancias de la controversia y las pretensiones que formula.

Dos.– Una vez recibido por los árbitros el escrito de demanda, lo remitirán, con la documentación que en su caso se haya acompañado al mismo, a la parte demandada para que en el plazo de quince días presente su escrito de contestación y proposición de prueba, de todo lo cual se dará traslado a la parte demandante.

Tres.– Juntamente con los escritos de demanda y contestación, y sin perjuicio de proponer cualquier otro medio de prueba que estimen conveniente, las partes deberán presentar todos los documentos que consideren necesarios para su mejor defensa.

Cuatro.– La parte demandada podrá, si lo estima conveniente, reconvenir en su escrito de contestación, formulando contra el demandante otras pretensiones. En este caso, los árbitros darán traslado a la parte demandante del escrito de contestación para que, a su vez, conteste en el plazo de quince días a las pretensiones que son objeto de la reconvención y proponga o aporte pruebas sobre ella.

Cualquier otra modificación o ampliación de las pretensiones deberá ser, en todo caso, formulada de manera expresa.

Cinco.– De todos los escritos y documentos que aporten, las partes deberán presentar inexcusablemente, además de los originales, tantas copias como contrapartes haya.

Artículo 39.– La realización de la prueba.

Uno.– Los árbitros podrán decidir sobre la realización o no de las pruebas propuestas, procediendo a la práctica de las que estimen pertinentes, útiles y admisibles en derecho en la forma que determinen. Así mismo, los árbitros podrán decidir de oficio sobre la realización de pruebas que estimen conveniente.

Dos.– A toda práctica de prueba serán citadas y podrán intervenir las partes o sus representantes en el arbitraje.

Tres.– Los árbitros podrán solicitar el auxilio del Juez de Primera Instancia del lugar donde se desarrolle el arbitraje. En los casos de auxilio jurisdiccional para la practica de pruebas fuera de su jurisdicción, los árbitros se dirigirán por escrito al Juez de Primera Instancia del lugar donde deba efectuarse la citación judicial u ordenarse la diligencia probatoria, quien procederá, al igual que en el primer caso, conforme a las reglas de la Ley de Enjuiciamiento Civil y practicará bajo su exclusiva dirección, si se lo piden el árbitro, la prueba solicitada, entregando testimonio de las actuaciones al solicitante.

Cuatro.– El periodo para la realización de las pruebas será de treinta días, pudiendo los árbitros ampliarlo si así lo estiman conveniente ante la imposibilidad de efectuarse en el mismo alguna de las pruebas solicitadas. No será aplicable el citado plazo para las que deban realizarse mediante auxilio judicial.

Quinto.– los árbitros darán traslado a las partes de la totalidad de pruebas practicadas.

Artículo 40.– Falta de comparecencia de las partes.

Salvo acuerdo en contrario de las partes, cuando, sin alegar causa suficiente a juicio de los árbitros:

a) El demandante no presente su demanda en plazo, los árbitros darán por terminadas las actuaciones, a menos que, oído el demandado, éste manifieste su voluntad de ejercitar alguna pretensión.

b) El demandado no presente su contestación en plazo, los árbitros continuarán las actuaciones, sin que esa omisión se considere como allanamiento o admisión de los hechos alegados por el demandante.

c) Una de las partes no comparezca a una audiencia o no presente pruebas, los árbitros podrán continuar las actuaciones y dictar el laudo con fundamento en las pruebas de que dispongan.

Artículo 41.– Nombramiento de peritos por los árbitros.

Uno.– Salvo acuerdo en contrario de las partes, los árbitros podrán nombrar, de oficio o a instancia de parte, uno o más peritos para que dictaminen sobre materias concretas y requerir a cualquiera de las partes para que facilite al perito toda la información pertinente, le presente para su inspección todos los documentos u objetos pertinentes o le proporcione acceso a ellos.

Dos.– Salvo acuerdo en contrario de las partes, cuando una parte lo solicite o cuando los árbitros lo consideren necesario, todo perito, después de la presentación de su dictamen, deberá participar en una audiencia en la que los árbitros, así como las partes, por sí o asistidas de peritos, podrán interrogarle.

Tres.– Lo previsto en los apartados precedentes se entiende sin perjuicio de la facultad de las partes, salvo acuerdo en contrario, de aportar dictámenes periciales por peritos libremente designados por ellas.

Artículo 42.– Conclusiones.

Desde la notificación a las partes por los árbitros de la finalización del periodo de prueba o, en caso que no la hubiere, inmediatamente después de la recepción del escrito de contestación, los árbitros, les solicitarán a todas las partes del procedimiento que presenten sus conclusiones en el término de quince días.

Artículo 43.– Diligencias para mejor arbitrar.

Uno.– Los árbitros, conocidas las conclusiones de las partes, podrán practicar de oficio, de manera excepcional, aquellas pruebas que consideren necesarias, motivando las razones por las que deban practicarse.

Dos.– Realizadas las pruebas se dará traslado a las partes para que puedan formular nuevas conclusiones sobre su resultado en el plazo de cinco días.

Artículo 44.– La finalización del procedimiento.

Uno.– Transcurrido el plazo de presentación de conclusiones, los árbitros dictarán el laudo conforme a las normas del presente Reglamento y de las establecidas en la Ley 60/2003, de 23 de diciembre, de Arbitraje y en el presente Reglamento.

Dos.– Si durante las actuaciones arbitrales las partes llegan a un acuerdo que ponga fin total o parcialmente a la controversia, los árbitros darán por terminadas las actuaciones con respecto a los puntos acordados y, si ambas partes lo solicitan y los árbitros no aprecian motivo para oponerse, harán constar ese acuerdo en forma de laudo, en los términos convenidos por las partes. El laudo tendrá la misma eficacia que cualquier otro laudo dictado sobre el fondo del litigio.

Tres. Los árbitros también ordenarán la terminación de las actuaciones cuando:

a) El demandante desista de su demanda, a menos que el demandado se oponga a ello y los árbitros le reconozcan un interés legítimo en obtener una solución definitiva del litigio.

b) Las partes acuerden dar por terminadas las actuaciones.

c) Los árbitros comprueben que la continuación de las actuaciones resulta innecesaria o imposible.

Cuatro.– Terminadas las actuaciones, cesará la obligación de los árbitros de conservar la documentación del procedimiento, debiendo remitirla para su archivo al secretario de Bitartu. Dentro del plazo de dos meses cualquiera de las partes podrá solicitar a Bitartu que le remita los documentos presentados por ella. Bitartu accederá a la solicitud siempre que el solicitante asuma los gastos correspondientes al envío.

CAPÍTULO IV

EL LAUDO ARBITRAL

Artículo 45.– Requisitos.

Uno.– El laudo se dictará por escrito y expresará, al menos, las circunstancias personales de los árbitros y de las partes, el lugar en que se dicta, la cuestión sometida a arbitraje, una sucinta relación de las pruebas practicadas, alegaciones de las partes y decisión arbitral, así como los gastos, y la imputación de los mismos, causados en el arbitraje.

A los efectos de lo dispuesto en el párrafo anterior, se entenderá que el laudo consta por escrito cuando de su contenido y firmas quede constancia y sean accesibles para su ulterior consulta en soporte electrónico, óptico o de otro tipo

Dos.– El laudo, sea el arbitraje de derecho o de equidad, tendrá que ser motivado, a menos que se trate de un laudo pronunciado en los términos convenidos por las partes.

Tres.– El laudo será firmado por los árbitros. En el caso del Colegio Arbitral, el árbitro que no estuviera de acuerdo con el laudo, podrá hacer constar su parecer discrepante.

Cuatro.– Los árbitros deberán dictar su laudo en el plazo máximo de seis meses contados desde la fecha de presentación de la contestación a la demanda o de la expiración del plazo para presentarla. No obstante lo anterior, quedará prorrogado en los casos de suspensión temporal previstos en el artículo 25 de este Reglamento y por un plazo igual al de la suspensión temporal.

Artículo 46.–Notificación y protocolización.

Uno.– Los árbitros notificarán el laudo a las partes, a través de la Secretaría de Bitartu, mediante entrega a cada una de ellas de un ejemplar firmado, de conformidad con lo dispuesto en el apartado Tres del artículo 45 y dentro del plazo establecido en el mismo.

Dos.– Los árbitros, de oficio, o a instancia de cualquiera de las partes y a su costa, podrán decidir la protocolización del laudo antes de su notificación.

 

Artículo 47.– Corrección, aclaración y complemento del laudo.

Uno.– Dentro de los diez días siguientes a la notificación del laudo, cualquiera de las partes podrá solicitar a los árbitros:

a) La corrección de cualquier error de cálculo, de copia, tipográfico o de naturaleza similar.

b) La aclaración de un punto o de una parte concreta del laudo.

c) El complemento del laudo respecto de peticiones formuladas y no resueltas en él.

Dos.– Previa audiencia a las partes, los árbitros resolverán sobre las solicitudes de corrección de errores y de aclaración en el plazo de diez días y sobre la solicitud de complemento en el plazo de veinte días.

Tres.– Dentro de los diez días siguientes a la fecha del laudo, los árbitros podrán proceder de oficio a la corrección de errores a que se refiere el párrafo a) del apartado Uno.

Cuatro.– Lo dispuesto en el artículo 46 se aplicará a las resoluciones arbitrales sobre corrección, aclaración y complemento del laudo.

Artículo 48.– Acción de anulación.

Uno.– El laudo sólo podrá ser anulado cuando la parte que solicita la anulación alegue y pruebe:

 

a) Que el convenio arbitral no existe o no es válido.

 

b) Que no le ha sido debidamente notificada la designación de los árbitros o las actuaciones arbitrales o no ha podido, por cualquier otra razón, hacer valer sus derechos.

c) Que los árbitros han resuelto sobre cuestiones no sometidas a su decisión.

d) Que la designación de los árbitros, o el procedimiento arbitral, no se han ajustado al acuerdo entre las partes, salvo que dicho acuerdo fuera contrario a una norma imperativa de la Ley 60/2004, de Arbitraje, o a falta de dicho acuerdo, que no se han ajustado a la citada Ley.

e) Que los árbitros han resuelto sobre cuestiones no susceptibles de arbitraje.

f) Que el laudo es contrario al orden público.

Dos.– En todos los supuestos, la acción de anulación se tramitará de conformidad a lo establecido en la Ley 60/2004 de Arbitraje.

Artículo 49.– Efectos del laudo.

El laudo firme produce efectos de cosa juzgada y frente a él sólo cabrá la revisión conforme a lo establecido en la Ley de Enjuiciamiento Civil para las sentencias firmes.

Artículo 50.– Cumplimiento del laudo.

Todas y cada una de las partes intervinientes en el procedimiento arbitral regulado en el presente Reglamento aceptan y acatan el laudo que resulte del mismo obligándose a su cumplimiento.

CAPÍTULO V

LOS GASTOS DEL ARBITRAJE

Artículo 51.– Gratuidad del servicio arbitral.

Uno.– La administración del arbitraje del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi será gratuita hasta el importe que acuerde anualmente el Pleno del Consejo Superior. Dicho importe, así como sus modificaciones, se publicarán en el Boletín Oficial del País Vasco para su general conocimiento. Todo lo que no resultare gratuito deberá ser abonado por las partes de conformidad con lo establecido en el laudo.

Dos.– El laudo se pronunciará también sobre los gastos debidamente justificados de los árbitros que no correspondan a la propia actuación arbitral y, en su caso, los derivados de notificaciones, los que origine la práctica de las pruebas y cualquier otro que pudiera existir. Así mismo, el laudo se podrá pronunciar sobre los honorarios de los representantes de las partes si los hubiere.

Tres.– En todo caso, si las partes tuvieran que realizar cualquier tipo de pago, lo harán directamente a Bitartu.

Artículo 52.– Reparto de los gastos.

Uno.– Cada parte deberá satisfacer los gastos efectuados a su instancia y los que sean comunes por partes iguales, a no ser que los árbitros apreciasen mala fe o temeridad en alguna de ellas. En este último caso, el reparto de los gastos se determinará, a criterio de los árbitros, en el laudo.

Dos.– En caso de desestimiento del procedimiento, la resolución que dicte Bitartu como consecuencia de dicho acuerdo determinará el reparto de los gastos conforme a las reglas señaladas en el número Uno que antecede, salvo que exista acuerdo mutuo entre las partes.

Tres.– En el supuesto de suspensión, el reparto tendrá carácter provisional mientras no tenga lugar la terminación del procedimiento por laudo, que podrá establecer un reparto definitivo igual o diferente al provisional, salvo que exista acuerdo mutuo entre las partes.

Artículo 53.– Los honorarios de los árbitros.

Los honorarios de los árbitros serán los que así determine el Pleno del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi.

TÍTULO IV

LA CONCILIACIÓN

Artículo 54.– La conciliación ante Bitartu.

Uno.– Cualquier controversia de las contempladas en el artículo 3 del presente Reglamento podrá someterse, previo acuerdo de las partes, a la conciliación ante el Secretario de Bitartu, quien podrá delegar la realización de la misma en el Letrado Asesor del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi.

Dos.– Para ello, las partes interesadas serán citadas a una comparecencia de conciliación, al final de la cual, si hubiera avenencia, se formalizará el acuerdo en un documento que ambas partes suscribirán firmando, en el plazo máximo de cinco días, los términos del convenio y que será rubricado a los solos efectos testimoniales por el conciliador de Bitartu.

Tres.– En el caso de no avenencia en la comparecencia de conciliación, el conciliador de Bitartu levantará un acta que, firmada por él, recoja este extremo.

Cuatro.– Ambas partes, de común acuerdo, podrán suspender la conciliación por un plazo no superior a diez días a la espera de que el conciliador de Bitartu les presente una propuesta formal, que cada uno aceptará o rechazará libremente.

Quinto.– En cualquier caso, la celebración de una conciliación ante Bitartu no impide, caso de no finalizar con avenencia, que las partes puedan acudir a otro de los procedimientos regulados en este Reglamento.

TITULO V

LA MEDIACION

Artículo 55.– La mediación ante Bitartu.

Toda controversia que se suscite en el ámbito del artículo 3 del presente Reglamento podrá someterse, previo acuerdo de las partes, a la mediación de de Bitartu.

Artículo 56.– El mediador

Uno.– El mediador procurará el acuerdo entre las partes. No tendrá poder de decisión, ni podrá imponer solución alguna a las partes.

Dos.– El Pleno del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi confeccionará la lista de mediadores.

Tres.– El mediador no dará testimonio sobre la controversia sometida a mediación en juicios, arbitrajes u otros procedimientos que se susciten.

Cuatro.– La abstención, recusación y sustitución del mediador se regirá por lo establecido en los artículos 30 y 31 del presente Reglamento.

Artículo 57.– El procedimiento de mediación

Uno.– La solicitud de mediación se presentará por escrito por alguna de las partes en la sede de Bitartu. En todo caso, se redactará en los términos expresados en el artículo 33 del presente Reglamento.

Dos.– El Presidente de Bitartu, mediante resolución, admitirá a trámite la solicitud de mediación y designará mediador. En ausencia de sometimiento a mediación, dará traslado de la solicitud a la parte contraria para que en el plazo de diez días comunique, en su caso, por escrito su aceptación y presente sus alegaciones. Si no se contestara Bitartu archivará las actuaciones.

Tres.– Aceptada la mediación por la parte contraria, el Secretario comunicará al mediador su designación para su aceptación. El mediador comunicará a Bitartu su aceptación expresa y a las partes su designación, en el plazo de diez días.

Cuatro.– La actividad del mediador comenzará inmediatamente después de su designación y tendrá una duración máxima de dos meses, prorrogables a petición expresa de las partes.

Cinco.– El mediador actuará con absoluta imparcialidad y neutralidad, salvaguardando los principios de igualdad y contradicción de las partes. Así mismo, garantizará el derecho de audiencia de todas las partes, la confidencialidad de la causa y privacidad de la documentación e información aportada por las partes.

Seis.– Las partes actuarán de buena fe y podrán estar representadas o asistidas en el procedimiento por personas debidamente facultadas, siempre y cuando el mediador tenga constancia previa de tal circunstancia.

Artículo 58.– Fin de la mediación

Uno.– El procedimiento de mediación finalizará por:

a) El acuerdo de partes.

b) El desestimiento expreso de cualquiera de las partes.

c) La decisión motivada del mediador.

d) La finalización del plazo establecido para la mediación, y que no haya sido prorrogado.

Dos.– El mediador notificará por escrito a Bitartu la finalización de la mediación, indicando si el acuerdo, en el caso de que lo hubiera, fue total o parcial, la fecha, y el lugar donde tuvo lugar la vista, debiéndose enviar copia a las partes de dicha notificación.

Tres.– Finalizada la mediación, el mediador y Bitartu restituirán a petición de las partes, y a su costa, todo documento escrito que hayan presentado para el desarrollo de la mediación.

Cuatro.– La administración de la mediación del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi será gratuita hasta el importe que se señale anualmente en el Pleno del Consejo Superior y en los mismos términos regulados en el artículo 51 del presente Reglamento para la administración del arbitraje.

DISPOSICIÓN ADICIONAL

El Presente Reglamento podrá ser modificado por el Pleno del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi.

DISPOSICIÓN TRANSITORIA

Los procedimientos iniciados con anterioridad a la entrada en vigor del presente Reglamento se seguirán regulando por el anterior, salvo lo que resulte modificado por normas imperativas de la Ley 60/2003, de 23 de diciembre, de Arbitraje.

DISPOSICIÓN DEROGATORIA

Queda derogado el Reglamento de Arbitraje Cooperativo del Consejo Superior de Cooperativas, aprobado por su Pleno el 20 de abril de 1998 y publicado en el Boletín Oficial del País Vasco n.º 108, de fecha 11 de junio de 1998.

DISPOSICIONES FINALES

Primera.– Publicación.

El presente Reglamento, una vez aprobado por el Pleno del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi, será publicado en el Boletín Oficial del País Vasco.

Segunda.– Entrada en vigor.

El presente Reglamento entrará en vigor al día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial del País Vasco.

Vitoria-Gasteiz, a 3 de septiembre de 2004.

El Presidente del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi,

ALFREDO ISPIZUA ZUAZUA.

 


Materias:

  • REGLAMENTOS; ARBITRAJES; COOPERATIVAS

Referencias Anteriores:

  • Deroga ANUNCIO de 20/04/1998 publicado con fecha 11/06/1998

Referencias Posteriores:

  • Derogada por ANUNCIO de 27/01/2012 publicado con fecha 16/02/2012 [201200754]