Logo Eusko Jaurlaritza - Gobierno Vasco Logo Euskadi.net
Inicio
Boletín Oficial del País Vasco

Publicado en el Boletín N. 1999013 - 20/01/1999 Sumario en formato Pdf
Página inicial de la disposición: 00987 Disposición en formato Pdf

Otras Disposiciones

Cultura

DECRETO 397/1998, de 22 de diciembre, por el que se califica como Bien Cultural, con la categoría de Monumento, el edificio de la Alhóndiga Municipal de Bilbao.

Mediante Resolución de 18 de enero de 1989 (publicado en el BOPV n.º 27, de 9 de febrero, con correcciones en el n.º 41 de 1 de marzo y en el BOE n.º 50 de 28 de febrero de 1989, con correcciones en el n.º 80 de 4 de abril), se acuerda tener por incoado expediente de declaración de Monumento como Bien de Interés Cultural a favor de la Alhóndiga Municipal de Bilbao.

La Comunidad Autónoma del País Vasco, al amparo del artículo 148.1.16. de la Constitución y a tenor del artículo 10.19. del Estatuto de Autonomía, asumió la competencia exclusiva en materia de Patrimonio Cultural, así como el cumplimiento de las normas y de las obligaciones que estableció el Estado para la defensa del mismo contra la exportación y la expoliación mediante el Real Decreto 3068/1980, de 26 de septiembre.

En ejercicio de la competencia exclusiva asumida en la materia de Patrimonio Cultural, se aprueba la Ley 7/1990, de 3 de julio, del Patrimonio Cultural Vasco. La Disposición Adicional Primera establece expresamente que los Bienes declarados de Interés Cultural conforme a la legislación anterior, pasan directamente a considerarse Bienes Culturales Calificados. Por otro lado, la Disposición Transitoria Segunda, a su vez, establece que la tramitación y efectos de los expedientes de declaración de bienes de interés cultural incoados con anterioridad a la entrada en vigor de dicha Ley quedarán sometidos a lo dispuesto por la misma.

La incoación mencionada en el primer párrafo, no obstante, no contiene los requisitos que se establece que han de tener los expedientes correspondientes a los bienes calificados según lo dispuesto en el artículo 12 de la Ley 7/1990, del Patrimonio Cultural Vasco.

Así, mediante Resolución de 1 de octubre de 1998, del Viceconsejero de Cultura, Juventud y Deportes, publicada en el BOPV n.º 194, de 13 de octubre, y en el BOB n.º 200, de 20 de octubre de 1998, se promueve la apertura de un período de información pública de 20 días hábiles a contar desde su publicación en el Boletín Oficial del País Vasco, para la adaptación del expediente incoado de Declaración de Bien de Interés Cultural del edificio de la Alhóndiga Municipal de Bilbao a la mencionada Ley de Patrimonio Cultural Vasco. Se realiza este trámite con el fin de dotarlo de los requisitos que establece el artículo 12 de la Ley 7/1990, sometiendo el mismo a los trámites de información pública y de audiencia a los interesados, a fin de que se de a conocer el expediente y se presenten cuantas alegaciones se estimen oportunas.

En cumplimiento de los anteriores trámites, se ha dado entrada a sendos escritos de alegaciones de idéntico contenido presentados por parte de la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública / Industri Ondare eta Herri Laneko Euskal Elkartea y del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro / Euskal Herriko Arkitektoen Elkargo Ofiziala. De dichos escritos el primero se registró en el plazo establecido al efecto en base a la normativa vigente admitiéndose a trámite. La presentación del segundo escrito se efectuó fuera del plazo establecido al efecto por la anteriormente mencionada Resolución de 1 de octubre de 1998 del Viceconsejero de Cultura, Juventud y Deportes, no admitiéndose a trámite en virtud de lo dispuesto en el artículo 38 y de la obligatoriedad del cumplimiento de términos y plazos que se establece en el Capítulo II del Título IV de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.

El contenido del escrito de alegaciones admitido a trámite consta de dos alegaciones, solicitando en la primera la subsanación de las contradicciones existentes en el expediente en su delimitación gráfica del Anexo I y en la referencia del ámbito de aplicación del Régimen de Protección que se realiza en el artículo segundo del Anexo III. Por otro lado, la segunda alegación hace referencia a que el régimen de protección establecido en el Anexo III no respeta en base a la descripción elaborada en el Anexo II alguno de los principales valores del inmueble, así determinados por ésta. Valoradas dichas alegaciones, la primera se ha tomado en consideración, por lo que se procede a la subsanación del subsiguiente error gráfico del fotolito del Anexo I, mientras que la segunda no se ha tomado en consideración en base a los informes obrantes en el expediente a los que se remite como motivación a la resolución, según lo dispuesto en el artículo 89.5 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.

En su virtud, de conformidad con lo establecido en los artículos 11.1. y 12 de la Ley 7/1990, de 3 de julio, del Patrimonio Cultural Vasco, visto el informe favorable de los Servicios Técnicos del Centro de Patrimonio Cultural, a propuesta de la Consejera de Cultura y previa deliberación y aprobación del Consejo de Gobierno en su sesión celebrada el día 22 de diciembre de 1998,

DISPONGO:

Artículo 1.– Declarar como Bien Cultural Calificado, con la categoría de Monumento, el edificio de la Alhóndiga Municipal de Bilbao (Bizkaia).

Artículo 2.– Proceder a la Descripción formal del edificio de la Alhóndiga Municipal de Bilbao, a los efectos que la vigente legislación sobre Patrimonio Cultural prevé, en los términos expresados en el Anexo I del presente Decreto.

.– Establecer, como Delimitación del Bien, la que consta en el Anexo II del presente Decreto, en base a las razones esgrimidas en el Anexo III.

Artículo 4.– Aprobar el Régimen de Protección del edificio de la Alhóndiga Municipal de Bilbao, que se establece en el Anexo III del presente Decreto.

DISPOSICIONES ADICIONALES

Primera.– Por el Departamento de Cultura se comunicará el presente Decreto al Registro de la Propiedad, a los efectos previstos en el artículo 26 de la Ley 7/1990, de 3 de julio, del Patrimonio Cultural Vasco, y se notificará a los interesados y al Ayuntamiento de Bilbao y a los Departamentos de Cultura, de Urbanismo y de Hacienda de la Diputación Foral de Bizkaia.

Segunda.– Por el Departamento de Cultura se instará al Ayuntamiento de Bilbao para que proceda a la adecuación de la normativa urbanística municipal a las prescripciones del régimen de protección que se determina para dicho Monumento, en cumplimiento de lo establecido en el artículo 12.2. de la Ley 7/1990, de 3 de julio, de Patrimonio Cultural Vasco.

Tercera.– Publíquese el presente Decreto en el Boletín Oficial del País Vasco y en el Boletín Oficial del Territorio Histórico de Bizkaia, para su general conocimiento.

DISPOSICIÓN TRANSITORIA

Las intervenciones que deban realizarse sobre el área afectada por la Delimitación del Monumento quedarán sujetas a la autorización de los órganos competentes de la Diputación Foral afectada, la cual habrá de ser previa a la concesión de la licencia municipal, tal y como se establece en el artículo 29.1. de la Ley 7/1990, de 3 de julio, del Patrimonio Cultural Vasco.

DISPOSICIONES FINALES

Primera.– Contra el presente Decreto, que agota la vía administrativa, podrán interponer los interesados recurso contencioso-administrativo ante la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco por plazo de dos meses, contados a partir del día siguiente al de su última publicación.

Segunda.– El presente Decreto surtirá efectos el mismo día de su publicación en el Boletín Oficial del País Vasco.

Dado en Vitoria-Gasteiz, a 22 de diciembre de 1998.

El Lehendakari,

JOSÉ ANTONIO ARDANZA GARRO.

La Consejera de Cultura,

M.ª CARMEN GARMENDIA LASA.

I. ERANSKINA / ANEXO I

ANEXO I

DELIMITACIÓN DEL EDIFICIO DE LA ALHÓNDIGA MUNICIPAL DE BILBAO COMO MONUMENTO

CALIFICADO

a) Justificación de la delimitación.

La delimitación del entorno de protección de la Alhóndiga Municipal de Bilbao se fundamenta en la valoración de la identificación entre edificio y manzana. Este es el único caso existente en el ensanche bilbaíno en el que la manzana, como elemento característico por excelencia del modelo de desarrollo de ciudad propuesto en el siglo XIX, el ensanche, presenta una resolución funcional y formal unitaria en toda su extensión, al corresponderse con un único edificio proyectado, a su vez, para acoger un único uso. Esta característica, unida a la reconocida calidad en la resolución del edificio y la singularidad del mismo, le confiere un fuerte carácter y lo convierte en un elemento de validez propia e independiente de consideraciones ambientales. No resultan precisas, por tanto, medidas especiales de control de la edificación circundante ajenas a las derivadas de la ordenación urbanística, por lo que es posible ceñir la delimitación del presente régimen de protección al edificio propiamente dicho.

b) Plano.

ANEXO II

DESCRIPCIÓN DEL EDIFICIO DE LA ALHÓNDIGA MUNICIPAL DE BILBAO

La Alhóndiga Municipal de Bilbao ocupa la totalidad de una de las manzanas del Ensanche de la Villa. Edificada entre 1906 y 1909 según proyecto de Ricardo Bastida, supone la afirmación de una nueva idea de edificio en cuanto a su implantación, al ubicarse sobre el nuevo trazado de ciudad que nacía en esa época, y en cuanto a su construcción, dado el empleo de técnicas novedosas desde el punto de vista estructural.

El edificio, además de cumplir los requerimientos de orden funcional para los que fue diseñado, transciende del mero carácter de almacén para insertarse en la trama del ensanche como un elemento con vocación de conformar ciudad. Esta dualidad del planteamiento es patente en el mismo, pudiéndose identificar los elementos que atienden a cada uno de los aspectos reseñados.

El interior presenta una configuración diáfana en la que se une el indudable atractivo de la posibilidad de experimentar la totalidad del espacio correspondiente a una manzana del ensanche, con el rigor geométrico que la estructura posee, el cual propicia notables percepciones del espacio por ella modulado. Los pórticos de hormigón armado, es uno de los primeros edificios realizados con esta técnica en Bizkaia, presentan una reiterativa modulación que se altera ligeramente en las zonas en que diversas necesidades de tipo funcional lo demandan. Las calles de circulación por el interior de las plantas baja y sótano, asociadas en vertical a grandes huecos de los forjados superiores para propiciar la iluminación del conjunto, crean zonas de ruptura de la trama estructural. La razón de ser de la misma, por tanto, hay que buscarla en la adaptación funcional al uso para la que fue proyectada, siendo éste, en consecuencia, un aspecto a considerar preferentemente en la valoración del edificio. La limpieza y contundencia de la estructura existente, no obstante, terminan por caracterizar espacialmente el interior del mismo.

Exteriormente, el edificio está dotado de una indudable monumentalidad y presenta condiciones evidentes para su consideración como elemento relevante, siendo la particular concepción de sus fachadas clave de la relación del edificio con el resto de la ciudad y factor determinante en la cualificación a realizar del mismo desde las más diversas ópticas. La valoración en cuanto a imagen exterior del edificio cabe realizarse desde dos niveles distintos, derivados de su relación con el entorno próximo y la materialidad de su asentamiento sobre el terreno, por un lado, y como unidad edificada dentro del conjunto de las del ensanche, por otro. El edificio muestra los imperativos que se desprenden de la resolución de su programa funcional, presentando, dentro de la homogeneidad de su imagen, soluciones matizadas en su planta baja a lo largo de todo el perímetro, en el encuentro con los viales circundantes en función de las cotas altimétricas de éstos y la necesidad de acceso al interior del edificio. En una visión más global ofrece una singular imagen que lo identifica claramente como edificio singular frente a los inmuebles circundantes, mayoritariamente residenciales, mediante la resolución de su fachada con determinados resortes compositivos que sugieren un uso industrial del edificio, por un lado, y muestran un carácter claramente urbano, por otro. La utilización de distintos materiales y criterios decorativos dispuestos en franjas horizontales y los ventanales ornamentados como remate superior de los alzados marcan un criterio constante en la cualificación de su perímetro construido, el cual presenta, no obstante, una nota de enfatización derivada de una condición sensible a su inserción en el ensanche: la utilización, precisamente en los puntos singulares creados por la propia trama urbana, de torreones de remate allí donde el paño continuo de fachada gira -las esquinas- configurándose, además, un frente característico hacia la plaza de Arriquibar.

La cubierta es plana y en ella se sitúan grandes lucernarios, ubicados sobre las calles de circulación interior, resueltos mediante planos inclinados sobre estructura metálica.

Los distintos usos acogidos en el edificio desde su cierre como alhóndiga han originado alteraciones en la configuración original del edificio; la más notable, en lo que al exterior del edificio se refiere, el rasgado de dos huecos de planta baja en el frente a Alameda de Urquijo. Previamente, en fecha no determinada, los remates de herrería situados sobre la cornisa, entre las coronaciones de los frentes de ventanas de la planta superior, fueron sustituidos por paños de ladrillo cara vista que alteran la primitiva percepción de dichas coronaciones, recortadas sobre el cielo, y restan singularidad compositiva al lienzo de muro de primera planta, único elemento del edificio resuelto en ese mismo material. Existen, además, multitud de desperfectos puntuales en elementos de fachada derivados de pequeñas actuaciones habidas a lo largo de la vida del edificio.

ANEXO III

RÉGIMEN DE PROTECCIÓN DEL EDIFICIO DE LA ALHÓNDIGA MUNICIPAL DE BILBAO COMO

MONUMENTO CALIFICADO

CAPÍTULO I:

CARACTER DEL REGIMEN DE PROTECCION

Artículo 1.– Objetivo del Régimen de Protección.

El presente Régimen de Protección tiene justificada su redacción según el Artículo 12 de la Ley 7/1990, de 3 de julio, sobre Patrimonio Cultural Vasco, en base a la incoación de expediente para la declaración del edificio de la Alhóndiga Municipal de Bilbao como Monumento Calificado y tiene carácter vinculante, tal como se prevé en el Artículo 28.1 de la misma ley y en el Artículo 21 del Texto Refundido de la Ley del Suelo de 1992, sin perjuicio de que los instrumentos de planeamiento aplicables establezcan condiciones más restrictivas tendentes a la conservación del patrimonio.

Artículo 2.– Ámbito de aplicación.

El Régimen de Protección será de aplicación en la delimitación definida de la siguiente forma: por el Norte, el eje de la calle Alameda de Urquijo desde su encuentro con el eje de la calle que bordea la plaza de Arriquibar hasta su encuentro con el eje de la calle Iparraguirre. Por el Oeste, el eje de la calle Iparraguirre desde su encuentro con el eje de la calle Alameda de Urquijo hasta su encuentro con el eje de la calle Fernández del Campo. Por el Sur, el eje de la calle Fernández del Campo desde su encuentro con el eje de la calle Iparraguirre hasta su encuentro con el eje de la calle Alameda de Recalde. Por el Este, el eje de la calle Alameda de Recalde desde su encuentro con el eje de la calle Fernández del Campo hasta su encuentro con el eje de la calle que bordea la plaza de Arriquibar. Por el Noroeste, el eje de la calle que, discurriendo en paralelo al chaflán de la Alhóndiga, bordea la plaza de Arriquibar hasta su encuentro con el eje de la calle Alameda de Urquijo.

CAPÍTULO II

RÉGIMEN GENERAL

Artículo 3.– Planeamiento urbanístico.

El planeamiento urbanístico aplicable al bien incluido en el presente régimen de protección, requerirá el informe a que hace mención el anteriormente citado Artículo 28.1 de la Ley 7/1990, de 3 de julio de Patrimonio Cultural Vasco, el cual incluirá el grado de armonización de cualquier intervención incluidas las de nueva planta.

Artículo 4.– Prescripciones generales.

1.– Las intervenciones constructivas a realizar sobre el monumento estarán sujetas a lo dispuesto en este Régimen de Protección, no pudiendo ser derribada, ni total ni parcialmente; salvo en los términos establecidos por el Artículo 36 de la Ley 7/1990, del Patrimonio Cultural Vasco. De no ser así, será obligatoria la restitución íntegra del edificio.

2.– El propietario del bien afecto al presente Régimen de Protección vendrá obligado al cumplimiento de las obligaciones de conservación, cuidado y protección impuestas por la Ley 7/1990, de Patrimonio Cultural Vasco en sus artículos 20 y 35, y en el artículo 19 de la Ley 6/1998, sobre el régimen del suelo y valoraciones. La publicación de este régimen de protección producirá los efectos del requerimiento necesario de conservación a fin de la aplicación del epígrafe 5 del artículo 36 de la Ley de Patrimonio Cultural Vasco.

3.– Todos los bienes afectos al presente Régimen de Protección estarán sujetos en cuanto al régimen de autorización, uso, actividad, defensa, sanciones, infracciones y demás extremos a lo previsto en la Ley 7/1990.

Artículo 5.– Proyectos de intervención.

La realización de cualquier intervención, irá precedida del correspondiente proyecto técnico realizado por Arquitecto Superior que demuestre la validez de la intervención que se propone y que como mínimo contendrá:

a) Una documentación gráfica detallada de su estado actual, a escala 1/50 para las plantas; fachadas y secciones, con detalles arquitectónicos a 1/20, en soporte papel e informático, documentación fotográfica completa y vídeo, tanto de su exterior como del espacio interior, del estado actual del edificio, planos históricos, etc.

b) Estudio constructivo y estructural con análisis del estado de conservación en el que se incluirán, entre otros, un estudio de las diferentes patologías que puedan incidir en el desarrollo de las obras de rehabilitación del edificio, tanto en la retícula estructural como en el sistema murario; y las medidas previstas para la preservación de los diversos elementos durante el proceso de obra.

c) Documentación gráfica en la que se describirán: las intervenciones a realizar; de acuerdo al planteamiento fijado en el Capítulo III, de forma pormenorizada para los diversos elementos que constituyen el edificio, los materiales a utilizar; las fases para la ejecución de los trabajos (si las hubiere), así como el estado final proyectado a las escalas citadas en el apartado a) del presente título.

d) Documentación escrita que explicitará y justificará no sólo los trabajos a realizar y las técnicas a utilizar, sino también las circunstancias que se consideren particularmente desaconsejables, tales como acciones que pudieran ocasionar daños al edificio, técnicas de ejecución defectuosas; materiales que no se consideren idóneos o de los que se desconoce su estabilidad e interacción con los demás componentes, etc.

e) Determinación de las técnicas y medios necesarios para el adecuado mantenimiento y aseguramiento de la vida de la edificación.

.– Elementos de especial relevancia.

A los efectos del presente régimen de protección se considerarán elementos de especial relevancia afectos al Monumento Calificado de la Alhóndiga Municipal de Bilbao, los muros perimetrales que conforman las fachadas exteriores del edificio con los diversos elementos que completan la composición de las mismas (torreones, remates de ventanales, carpinterías y herrería originales, etc.).

Artículo 7.– Elementos de valor testimonial.

La primera crujía de la estructura reticulada interior situada a partir de los elementos de cierre del edificio deberá ser obligatoriamente conservada como testimonio del sistema portante original del edificio.

Artículo 8.– Directrices de carácter global.

El tipo de actuación fijado para las posibles rehabilitaciones a realizar en el edificio deberán ceñirse, en cada una de sus partes, a las siguientes directrices de carácter global:

a) Conservación integral de los elementos considerados como de especial relevancia, procediéndose a su correcta valoración dentro del esquema compositivo del edificio rehabilitado, permitiendo su lectura diferenciada y asegurando la posibilidad de que futuras intervenciones en el edificio no comprometan su integridad.

b) Posibilidad de modificación en el resto de los elementos constructivos que constituyen el edificio pudiendo llegar, incluso, a su eliminación en caso de resultar incompatibles con el nuevo destino del edificio. Tendrá una consideración especial, no obstante, la primera crujía de la estructura reticular interior situada a partir de los elementos de cierre según lo señalado en el Artículo 7.

c) En toda actuación que sobre el edificio se pretenda realizar, a fin de valorar la circunstancia de la ocupación del edificio dentro de la trama urbana del ensanche, único caso de colmatación de la manzana tipo del mismo, y la resolución unitaria de sus fachadas y espacio interior, deberá ser respetada la idea de globalidad en la concepción del mismo.

CAPÍTULO III

INTERVENCIONES

Sección 1.ª

CUESTIONES PREVIAS

Artículo 9.– Carácter de la actuación rehabilitadora.

Dada la variedad de circunstancias que, en cuanto a estado de conservación y modificaciones sufridas, presentan los diversos elementos arquitectónicos que componen el edificio, así como la diversa valoración que las diferentes partes del mismo tienen en este Régimen de Protección, se considera que en una actuación rehabilitadora deben de tener cabida distintos tipos de intervenciones sobre el edificio. La oportunidad en la adopción de las distintas actitudes sobre determinados elementos, así como su relación pormenorizada, deberá ser objeto de su análisis y justificación en la memoria del proyecto, debiéndose situar las mismas dentro de los márgenes marcados en el presente Capítulo.

Artículo 10.– Actuaciones no autorizadas.

No se permitirá la realización de aquellas intervenciones que supongan daño o menoscabo para los valores histórico-arquitectónicos de la Alhóndiga en base a la valoración realizada en el presente Régimen de Protección. A tal efecto, se considerarán explícitamente como actuaciones no autorizadas:

a) Variaciones de superficie que lleven asociadas edificaciones anexas al edificio original, o aumentos de longitud y de anchura de la planta.

b) Modificaciones de la disposición original y número de los huecos de fachada, incluso los de planta baja, debiéndose mantener los tamaños y proporciones originales de los mismos con excepción de lo señalado en el punto c) del Artículo 12.

c) Construcción de volúmenes añadidos o elementos auxiliares adosados a las fachadas de la Alhóndiga. Tampoco se permitirán aquellos que, situados por encima de la cota de coronación del actual edificio, no cumplan con lo señalado en el apartado c) del punto 2 del Artículo 18.

Artículo 11.– Adecuación a la normativa vigente.

La adaptación para cualquier tipo de nuevo uso y el consiguiente deber de obligado cumplimiento de la normativa vigente en materia de accesibilidad y protección contra el fuego, deberá de hacerse compatible con los límites de actuación fijados para el edificio en el Capítulo III de este Régimen de Protección.

Artículo 12.– Ejecución de los trabajos.

1.– La ejecución de los trabajos pertinentes para la restauración de los monumentos, que a menudo consiste en operaciones delicadísimas y siempre de gran responsabilidad, deberán ser confiadas a empresas especializadas y en lo posible, llevado a cabo bajo presupuesto y no a destajo o a tanto alzado.

2.– En la ejecución de los diferentes trabajos de mantenimiento del edificio serán de obligado cumplimiento las siguientes condiciones:

a) Cerramientos: Se evitarán los tratamientos de limpieza que alteren de forma irrecuperable su textura exterior o su composición, como chorros de arena o agua a presión. De forma previa a la limpieza y tras el análisis de la composición de las fábricas, se protegerán los elementos más frágiles y se procederá al sellado de juntas y grietas existentes.

b) Muros en general: Se estudiará su consolidación mediante: refuerzos; zunchados; cosidos; arriostramientos enlazados; atirantados; inyecciones ligantes u otras técnicas al uso, de tal suerte que el desmontaje y reconstrucción sea la respuesta última.

c) Huecos de fachada: Se mantendrán la forma y tamaño de los mismos, exceptuándose los de planta baja que, con carácter excepcional, podrán ser rasgados en vertical hasta la cota de la calle, manteniendo su actual anchura, al modo de las aperturas realizadas al nivel del semisótano en la fachada a la calle Alameda de Urquijo. Esta operación podrá realizarse siempre y cuando persista en la fachada la relación de dominio a nivel perceptual de los huecos originales sobre los alterados. Se prohibe expresamente la unión entre huecos sucesivos.

d) Instalaciones: Las conducciones de instalaciones se ejecutarán de forma que resulten fácilmente accesibles al tiempo que discretas, no permitiéndose su ejecución empotrada en el sistema murario.

Sección 2.ª

ELEMENTOS DE ESPECIAL RELEVANCIA

Artículo 13.– Objetivos.

Las intervenciones sobre los elementos de especial relevancia tendrán como objetivos los que se citan a continuación:

a) La restauración del aspecto arquitectónicos y el restablecimiento en su estado original de las partes alteradas a través de:

I) La restauración de fachadas con recuperación de los huecos originales modificados allí donde sea posible.

II) La restauración de cualquier elemento de carpintería original, rejas, decoraciones otros elementos de interés, o, en su caso, su sustitución por elementos de nuevo cuño que permitan recuperar los valores compositivos de la fachada.

III) La eliminación de añadidos degradantes y cualquier tipo de obra que no revistan interés o contrasten negativamente con las características arquitectónicas originales de la construcción.

IV) La reparación de elementos de acabado deteriorados.

V) El establecimiento de los elementos precisos para la protección frente a los agentes atmosféricos.

VI) La mejora técnica de carpinterías de huecos de fachada y puertas de acceso.

Artículo 14.– Prescripciones.

En relación a los elementos conceptuados como de especial relevancia se deberán respetar sus características tipológicas, formales y estructurales prohibiéndose:

a) Adiciones de estilo aun cuando existan documentos gráficos que puedan indicar como haya sido o deba aparecer el aspecto de la obra acabada.

b) Remociones o demoliciones que borren el paso de la obra a través del tiempo, a menos que se trate de alteraciones limitadas que entorpezcan o alteren los valores históricos de la obra, o de adiciones de estilo que falsifiquen la obra.

c) Remoción, reconstrucción o traslado a lugares diferentes de los originales, a menos que ello venga determinado por razones superiores de conservación.

d) Reintegración «ex novo» de zonas figurativas o inserción de elementos determinantes de la figuración de la obra.

Artículo 15.– Partes degradadas o alteradas.

En relación con las partes perdidas o negativamente alteradas de los elementos considerados como de especial relevancia del edificio, deberán ser objeto de soluciones formales que se diferencien claramente respecto de lo preexistente, en orden a facilitar la lectura del edificio. Estas operaciones de nuevo diseño deberán respetar, en todo caso, el tipo de percepción original de la parte afectada dentro del conjunto, recuperando el orden compositivo del elemento alterado.

Sección 3.ª

ELEMENTOS DE VALOR TESTIMONIAL

Artículo 16.– Objetivo.

Los elementos de valor testimonial se conforman como trazas de la configuración original del edificio en aquellas partes del mismo que, a falta de indiscutibles valores arquitectónicos que hicieran merecer su mantenimiento por encima de cualquier transformación del edificio, poseen las suficientes peculiaridades desde el punto de vista histórico como para ser referenciados cara al futuro dentro de un proceso de transformación del edificio, propiciando su conservación.

Artículo 17.– Prescripciones.

En relación a los elementos a conservar por su valor testimonial, se admiten las adiciones de partes accesorias de función sustentante llevadas a cabo, según los casos, bien determinando con claridad el contorno de las reintegraciones, o bien adoptando un material diferenciando aunque armónico claramente distinguible a simple vista, en particular en los puntos de enlace con las partes antiguas.

Sección 4.ª

ELEMENTOS NO PROTEGIDOS

Artículo 18.– Prescripciones.

1.– Las intervenciones autorizadas sobre los elementos que no son objeto de protección por parte de este régimen, son las de demolición y reforma, según quedan definidas en el Decreto 214/1996 sobre actuaciones protegidas de Rehabilitación del Patrimonio Urbanizado y Edificado. Dichas intervenciones, sin pretensiones de mimetismo, deberán valorar los elementos preexistentes del edificio, proponiendo un diálogo formal con los mismos y la ampliación a realizar.

2.– Las obras de adaptación, en caso de darse una nueva utilización de la Alhóndiga, respetarán el carácter unitario del inmueble permitiéndose, en el caso de inadecuación de su actual configuración al nuevo uso, la demolición parcial del edificio. Esta operación no podrá afectar ni a los elementos considerados como de especial relevancia, ni a los protegidos por su valor testimonial. La actuación a realizar sobre el edificio deberá respetar los siguientes criterios de carácter general:

a) Ser destinado a un uso dominante que caracterice y mantenga la identidad del edificio como elemento diferenciado dentro del ensanche.

b) Mantener en alguna de las plantas, al menos, la concepción global del espacio extendido a toda la dimensión de la manzana, utilizándose concepciones estructurales que tiendan a valorar las particulares características del espacio así obtenido.

c) En el caso de proceder a una ampliación en altura del actual edificio, el nuevo volumen deberá cumplir los siguientes requisitos:

I) Situarse retranqueado a una distancia que se corresponda, como mínimo, con la crujía preexistente respecto a las actuales fachadas.

II) El volumen aparente en su percepción desde la vía pública no podrá superar en altura las cúpulas de cubierta de los torreones de remate de esquinas actualmente existentes.

III) Realizar la ampliación en materiales que permitan una lectura clara y diferenciada de los actuales elementos de remate de los distintos frentes sobre el nuevo fondo creado.

CAPÍTULO IV

LOS USOS

Artículo 19.– Usos permitidos.

En función del título III de la Ley 7/1990, de 3 de julio, del Patrimonio Cultural Vasco, se considerarán como usos permitidos cualesquiera que permitan garantizar la adecuada conservación y puesta en valor de los elementos de especial relevancia definidos en el Artículo 6 y la conservación de los elementos de valor testimonial señalados en el Artículo 7 del presente Régimen de Protección.

Artículo 20.– Usos prohibidos.

Se considerarán usos prohibidos todos aquellos que sean incompatibles con la adecuada conservación y puesta en valor de los elementos de especial relevancia definidos en el Artículo 6 y la conservación de los elementos de valor testimonial señalados en el Artículo 7 del presente Régimen de Protección.


Materias: